El Gobierno ha aprobado un nuevo calendario para la implantación de Verifactu, el sistema de facturación electrónica desarrollado por la Agencia Tributaria y destinado a garantizar un mayor control sobre las operaciones comerciales de autónomos y pequeñas y medianas empresas. La entrada en vigor, prevista inicialmente para 2026, se retrasa ahora a 2027 con el objetivo de facilitar la adaptación tecnológica del tejido empresarial español.
Un cambio normativo motivado por el ritmo de implantación
El aplazamiento responde al bajo grado de adopción detectado en los últimos meses. Según datos recientes, solo alrededor del 8 % de pymes y autónomos habían implementado el sistema antes de finalizar noviembre, mientras que un 15 % se encontraba aún en fase de adaptación. La Agencia Tributaria considera que esta extensión es necesaria para asegurar una implantación ordenada y homogénea en todo el territorio.
Con la modificación del calendario, las empresas sujetas al Impuesto sobre Sociedades deberán utilizar Verifactu a partir del 1 de enero de 2027, mientras que pymes y autónomos dispondrán de un margen adicional hasta el 1 de julio de 2027.
Qué implica Verifactu para el tejido empresarial
El sistema Verifactu obliga a que todas las facturas se generen a través de un software certificado que garantice la integridad y trazabilidad de los datos. Las facturas deberán incorporar un código QR y un registro inalterable, además de permitir –de manera inmediata o diferida– la comunicación de información a la Agencia Tributaria.
El objetivo del sistema es reducir el fraude fiscal, mejorar la transparencia de las operaciones comerciales y homogeneizar los procesos contables en los negocios de menor tamaño. Asimismo, se espera que el uso generalizado del sistema contribuya a agilizar los flujos de cobro y disminuir la morosidad.
Aunque Verifactu no modifica la normativa fiscal vigente ni las reglas actuales del IVA, sí introducirá mayores exigencias en la gestión documental y requerirá una actualización tecnológica en miles de negocios.
Reacciones del sector y demandas de adaptación
Asociaciones como la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) han recibido la noticia con alivio. Desde estas organizaciones se venía reclamando un margen adicional para evitar que los profesionales con menos recursos tecnológicos afrontaran el cambio de forma precipitada.
El retraso permitirá a muchas pymes reorganizar sus procesos internos, evaluar qué software necesitan y planificar los costes de implementación sin afectar a su operativa diaria. También facilitará el trabajo de proveedores tecnológicos, que deberán certificar sus herramientas conforme a los requisitos técnicos exigidos por Hacienda.
Una transformación digital inminente
A pesar del aplazamiento, el Ministerio de Hacienda mantiene que la transición hacia la facturación digital es ineludible y que el sistema Verifactu constituye un paso decisivo en la modernización fiscal del país. La Administración insiste en que esta herramienta será clave para mejorar la eficiencia del control tributario y dotar de mayor seguridad jurídica a las transacciones comerciales.
Con la vista puesta en 2027, tanto empresas como autónomos disponen ahora de un periodo adicional para prepararse. La recomendación general del sector es comenzar cuanto antes las evaluaciones internas para asegurar una implementación adecuada y evitar contratiempos cuando la normativa entre definitivamente en vigor. ¿Necesitas una asesoria? contáctanos.